Cómo controlar el consumo de combustible
Controla el consumo de tu coche en cuatro pasos: llena el depósito, anota los kilómetros, repite y divide. Qué registrar, con qué frecuencia y con qué herramienta.

Llena el depósito, anota el cuentakilómetros y repite en el siguiente repostaje. Divide el combustible añadido entre la distancia recorrida y multiplica por 100 para obtener l/100 km. Repite cada vez y tendrás un registro. Solo necesitas dos cifras por repostaje, guardadas donde no se pierdan.
Qué anotar en cada repostaje
Cuatro datos bastan para calcular consumo y coste:
- Cuentakilómetros junto al surtidor, en millas o kilómetros.
- Combustible añadido, en litros, galones o kWh.
- Si el depósito está lleno. Es el dato más importante de la lista.
- Precio por unidad o total pagado, si también quieres controlar el gasto.
Añade la fecha y la gasolinera si quieres. No cambian el cálculo, pero ayudan a ver después dónde repostaste más barato.
Por qué hay que llenar el depósito
El consumo es el combustible usado dividido entre la distancia recorrida. El surtidor solo indica cuánto has añadido. Esa cantidad equivale a lo consumido en el último tramo únicamente si el depósito estaba lleno al principio y al final. Reposta hasta el primer corte cada vez para medir lo que ha gastado el motor.
Los repostajes parciales sirven si conservas los recibos. Suma todos los litros o galones desde el último depósito lleno y divide entre la distancia total al volver a llenarlo. La guía de MPG y la guía de l/100 km explican ambas fórmulas con ejemplos.
Un ejemplo completo
Repostas a los 41.200 km. El siguiente repostaje es a los 41.800 km y añades 37,2 litros.
- Distancia: 41.800 − 41.200 = 600 km.
- Consumo: 37,2 ÷ 600 × 100 = 6,2 l/100 km.
Son unos 45,6 MPG británicos o 37,9 estadounidenses. Una sola cifra dice poco: reúne varios resultados para poder compararlos.

¿Libreta, hoja de cálculo o app?
Las tres opciones funcionan. Cambia el esfuerzo de hacer las cuentas y mantener el registro.
- Una libreta en la guantera no cuesta nada si ya la tienes, pero haces las divisiones a mano y no ves la tendencia.
- Una hoja de cálculo hace las cuentas tras preparar las fórmulas. Sigues introduciendo las entradas en el ordenador, por lo que algunas llegan tarde o se olvidan.
- Una app en el teléfono permite registrar junto al surtidor, calcula y dibuja gráficos. Una app de registro de combustible como Fuelio también calcula el coste por distancia, admite repostajes parciales y exporta a CSV.
El mejor método es el que mantengas. Un registro con huecos da cifras incorrectas.
Controlar varios vehículos
Si conduces coche y moto o gestionas los vehículos de la familia, lleva un registro para cada uno. Mezclarlos invalida las medias. En Fuelio cada vehículo tiene su combustible y unidades: uno puede usar MPG y otro l/100 km. Cambias entre ellos con un toque.
Qué hacer con las cifras
Tras uno o dos meses de repostajes, tres datos resultan útiles:
- La media sirve para presupuestar y calcular cuánto costará un viaje.
- Un aumento repentino de más de un 10 a 15 % sobre tu media merece revisar la presión de los neumáticos, un freno que roce, el filtro de aire o un sensor defectuoso.
- El coste por km o milla muestra lo que cuesta conducir y es el punto de partida para calcular el coste total de tu coche por kilómetro.
Controla el consumo con el método del depósito lleno
- Llena el depósito. Reposta hasta el primer corte y anota el cuentakilómetros y la fecha.
- Conduce con normalidad. Usa el coche hasta que necesites repostar. No reinicies nada ni esperes al testigo de reserva.
- Vuelve a llenar. Reposta hasta el primer corte y registra el nuevo cuentakilómetros, la cantidad y lo pagado.
- Divide el combustible entre la distancia. Resta la lectura anterior a la nueva y divide los litros añadidos entre la distancia. Multiplica por 100 para l/100 km y repite en cada repostaje.
Preguntas sobre este tema
¿Con qué frecuencia debo comprobar el consumo?
Registra cada repostaje, pero valora la media de tres a cinco depósitos. Uno solo puede variar un 10 % o más por el corte del surtidor, un arranque en frío o un viaje largo por autopista.
¿Por qué cambia el consumo entre depósitos?
El tiempo, la presión de los neumáticos, los trayectos cortos, el aire acondicionado, los cofres y la velocidad influyen. En invierno suele empeorar, así que compara la misma estación de distintos años.
Más información: Registro de combustible

